Cómo vivir más lento para conseguir TIEMPO para ti

Aquí podrás ver este artículo en la versión de podcast en Youtube.

¿Te paras cada día a revisar qué haces, dices, piensas o sientes?

¿Crees que vivir lento es para los no eficientes o para los que no quieren conseguir resultados rápidos?

¿De verdad estás avanzando hacia tu Norte verdadero, hacia aquello que quieres lograr?

¿QUÉ ES VIVIR LENTO?

Vivir lento es hacer las cosas momento a momento, paso a paso sin pensar continuamente en terminarlas y sin pensar en el futuro y pasado continuamente, solo cuando tu lo elijas (en momentos de revisión del día o de la semana). 

Vivir lento también es hacer las cosas poco a poco sin esperar resultados a corto plazo, sino todo lo contrario, hacer para tener grandes resultados a medio y largo plazo, que son los más duraderos y efectivos. 

Vivir lento también es hacer las cosas con cariño, cocinar un plato nuevo con sumo cuidado y disfrutando de cada detalle al prepararlo, arreglar tu casa con cariño porque es el templo donde vives, abrazar a una persona querida con sentimiento y el mayor de los amores, hablar con tu compañero del trabajo prestándole 100{2e90aaafa031d6ee40edf19c92a5a605270279f9706d6415972961687bb895b9} atención única a él sin pensar en nadie más.

Vivir lento es pensar que tienes todo el tiempo del mundo para el resto de las cosas, es por ello que no piensas en todo momento después de esto haré A, y después B, y después C… y cuando te das cuenta te has perdido la sonrisa de tu hij@ por primera vez al ver una mariposa.

Vivir lento no es ser “happy flower” sin preocuparte por el futuro y sin hacer caso de los aprendizajes que nos ha dado el pasado.

Todo lo contrario, vivir lento te permite reservar un ratito al día para reflexionar hacia lo que podrías mejorar del pasado y hacia tu organización hacia tu futuro, pero solo cuando tu eliges el momento concreto para ello, y no cuando a tu mente le apetece pensar en el pasado o futuro frustrándote, preocupándote o mientras estás haciendo algo más importante, como por ejemplo, escribir una carta que te llevará a conseguir el siguiente Proyecto importante en tu empresa o a escribir ese email a tu jefe sobre algo que has averiguado del último encargo del cliente más importante que tenéis en la empresa para la que trabajas, o sin importunarte al estar disfrutando de un gran baño en la playa con tu hij@.

VIVIR LENTO NO ES SER IMPRODUCTIVO

Lejos de lo que pueda parecer, vivir lento es un estilo de vida para vivir en calma, con tranquilidad consiguiendo resultados haciendo conscientemente con lógica y dentro del concepto de Pareto 20/80, que lo que significa es hacer poco para conseguir mucho, en otro podcast hablaremos de esta Ley pero quedaros con esta definición, con el 20{2e90aaafa031d6ee40edf19c92a5a605270279f9706d6415972961687bb895b9} de todo lo que haces obtienes el 80{2e90aaafa031d6ee40edf19c92a5a605270279f9706d6415972961687bb895b9} de tus resultados, es decir, la mayoría de tus resultados vienen de una poquita cantidad de cosas que haces.

Cuando la mente está tranquila, percibe mayor claridad ante los problemas, ante los sofocones de no encontrar tiempo para ti, ante el estrés que te creas tu misma o te puedan crear los demás.

El concepto de vivir lento no tiene porque significar conseguir resultados lentamente, sino que va más allá.

Cuando vives lento no haces por hacer, sino que haces sabiendo las consecuencias. Te permite pensártelo todo dos veces para no equivocarte tanto.

No quiere decir que cuando vivo lento no llego a mis citas programadas, por supuesto que llego, pero ahora, mucho más tranquila y en calma.

Aún yendo con prisas en la propia acción, por ejemplo, de hacer la cama, vivo lento… pensando únicamente en la acción que estoy haciendo en ese preciso momento.

BENEFICIOS DE VIVIR LENTO

  • Disfrutas del momento sin despistarte ni frustrarte por el futuro, miedo a lo que pueda pasar, ni el pasado, sintiéndote culpable por lo que ha pasado o has dicho, o con rencor hacia otras personas.
  • Vives tu vida de forma mucho más transformadora y profunda.
  • Te conoces como mujer, madre, trabajadora y los demás roles que puedas desempeñar. Vivir lento te da tiempo para saber en qué eres buena, para saber dónde están tus debilidades, porque respondes a algo de una determinada forma, porque te alegra o te enfurece un determinado comportamiento. Y eso te da respuestas para construir el camino hacia tu Norte verdadero.
  • Te permite vivir sin estrés, sin prisas el 100{2e90aaafa031d6ee40edf19c92a5a605270279f9706d6415972961687bb895b9} del día. Te da una calma que pocas cosas te la pueden dar de la misma forma.
  • Te das cuenta de la cantidad de cosas que tienes para disfrutar, dejando aparcado el que continuamente nos digamos “me falta más de eso para ser feliz”, “cuando tenga aquello seré feliz”. Si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta, difícilmente lo serás.
  • Mejoras las relaciones contigo misma primero (ya que tus pensamientos van más lentos, haces Stop a cosas que te dañan en tu mente y construyes tus pensamientos para que te acompañen, no para que te destruyan), y después también mejoras las relaciones con los demás. La atención que muestras 100{2e90aaafa031d6ee40edf19c92a5a605270279f9706d6415972961687bb895b9} hacia los demás al hablar y el cariño que le pones al vivir lento, lo hace todo más fácil. 
  • Vivir lento también te permite no hacer las cosas por hacer todo el tiempo, todo tiene un orden por una determinada razón: por ejemplo, ¿cuándo haces aquello que es importante para ti? ¿cuando tienes poca energía, al final del día? Tu eliges cuando haces cada cosa porque conoces tu ritmo productivo. Accede al artículo donde hablo de tu ritmo productivo aquí.
  • Vivir lento te permite no hacer las cosas forzadamente todo el tiempo, disfrutas con los momentos de vivir lento, y no siempre en la rueda de “tengo que…” sino en la rueda de “quiero hacer…”.

LOS 3 PASOS PARA PONER EN PRÁCTICA EL VIVIR LENTO

1.- Primero vives lento momento a momento en forma de hábito que implantas poco a poco, el primer día vives lento 15 min, el segundo 20… lo vas ampliando progresivamente. 

No pretendas vivir lento todo un día entero (sobre todo al principio si estás acostumbrada hasta ahora a ir en piloto automático).

Por ejemplo, cuando te levantes, fíjate en cada detalle, qué escuchas, cómo está tu cuerpo, tu energía… camina como si lo que pisaras fueran piedras grandes con las que tienes que ir lentamente andando, te preparas el desayuno con cariño y amor e inicia tu nuevo día en calma.

2.- A medida que vas desarrollando este hábito, fíjate en aquellas cosas, que mejor resultado te dan.

Tanto en tu vida personal como en tu vida profesional.

Por ejemplo, desde que me planteo arreglar mi casa de forma diaria, dedicándole una hora al día de lunes a viernes, me puedo pasar el fin de semana sin preocuparme por tareas domésticas del hogar.

Otro ejemplo, desde que conozco cuando tengo más energía, hago lo que más concentración me requiere a primerísima hora del día. Es cuando estoy más inspirada y despejada. Además, en ese momento, todos los miembros de la familia duermen y puedo estar concentrada únicamente en escribir.

Dale un orden a tu día para que tus energías vayan acorde a cada acción que hagas.

Tus acciones van en paralelo a tus energías, a tus momentos que te permitan hacer una u otra cosa. No tomes acción de forma forzada, sino con cariño hacia aquello que haces, con ganas.

Otro beneficio de vivir lento es que, aplicándolo, te permite encontrar esa cantidad de pequeñas acciones que te hacen conseguir grandes resultados hacia tu Norte verdadero, es decir, lo que se llama la Ley de Pareto 20/80.

Pero sólo conseguirás eliminar aquellas acciones que no te llevan a ninguna parte cuando vivas lento y puedas reflexionar sobre ello, sin distracciones, sin desenfoque.

3.- Y después de haber sembrado el paso 1 y 2, habrás encontrado en tu día ordenado tiempo para ti. Es directamente proporcional.

Cuando le das calma a tu cuerpo, energía y mente, todo ello repercute en tener tiempo para ti, en sacar esos minutos para mimarte, para cuidarte haciéndote una gran cena con cariño.

Sabrás pedir con cariño una hora para ti y sabrás los beneficios de levantarte 15 minutos antes y dedicárselos a esa lectura que te enseñará los pasos para hacer algo que te encienda la chispa de tu vida.

Puedes escribirme a inma@inmagil.es para plantearme dudas acerca de cómo vivir lento por si te quedara alguna duda.

Puedes, también agendar una sesión gratuita aquí.

Si te ha servido este podcast, puedes compartirlo para que pueda ayudar a más mujeres aquí.

Cuídate mucho, nos vemos en el próximo podcast para que encontrar tiempo para ti sea fácil.

Un abrazo

Inma

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